Acerca de las Ladillas

Acerca de las Ladillas

Denominadas “Pediculus” o “Phthirus” en la terminología científica, conocidas por el público como ladillas, son parásitos externos que se cogen por el contacto sexual y crecen rápidamente cuando la higiene personal es insuficiente. Son extremadamente pequeños, a pesar de que son muy similares a los cangrejos, por lo que también se les llama crustáceos. Tienen la forma plana (de ahí el título popular de “ladilla”), con tres patas a cada lado de su cuerpo.

La infestación se hace con facilidad, incluso mediante las toallas o sábanas.

Están a punto de extinguirse, por lo menos en los países civilizados, dicen los médicos, que consideran que la disminución drástica del número de parásitos es causada por la depilación parcial o completa del vello púbico.

Son parte de la familia “Filum artropodus”, tienen forma óvala, con un diámetro máximo de 2 milímetros y son de color gris oscuro. Sus patas se componen de cinco segmentos, cada uno con terminaciones en forma de pinzas que utilizan con éxito en agarrarse y moverse en el vello púbico.

Se alimentan de la sangre, a la que llegan por picadura con su mandíbula, lo suficientemente fuerte como para perforar la epidermis. Mientras que con la bomba de su faringe aspiran la sangre del tejido, su saliva causa a la “víctima” picazón e irritación. Se alimentan con predilección por la noche, momento cuando se intensifica la sensación de incomodidad. Las lesiones causadas en la piel son de color gris-azul.

Las ladillas adultas pueden vivir aproximadamente un mes, tiempo durante el cual las hembras ponen unos 30 huevos transparentes, a los que cubren con una sustancia llamada quitina, formando con ella un recubrimiento resistente que incluye tanto los huevos como la pilosidad alrededor de la cual se colocan. La cápsula formada de esta manera alcanza un tamaño de 0,5 milímetros, se pueden ver a simple vista y sólo puede ser separada del pelo con gran dificultad. El tiempo de incubación es de 14 días, después de lo cual aparecen las larvas, que tienen la misma apariencia que las ladillas adultas, pero son mucho más pequeñas. 2-4 días después de la eclosión, las larvas son capaces de moverse y alimentarse por sí solas. Permanecen en este estado durante 15 días, después de lo cual son adultas y repiten el ciclo de reproducción.

Debido a la picazón, es imprescindible rascarse, y el contacto de la piel irritada con las uñas, que, a su vez, implican todo tipo de gérmenes, puede inducir también otras infecciones. Las múltiples picaduras producen una costra que hace que la piel se vuelva áspera.

La mayoría de los casos de infección se encuentran entre los adolescentes, debido a que practican el sexo “al azar”, con más parejas sexuales. A falta de una higiene adecuada, en los hombres, las ladillas pueden moverse rápidamente hacia el pelo del pecho, a veces llegando a instalarse incluso en las pilosidades de las axilas.

El tratamiento ha evolucionado mucho y, en la actualidad, las farmacias ofrecen suficientes productos eficientes para combatir estos organismos. Hay champús, lociones o polvos que se pueden aplicar sobre toda el área púbica. Es necesario leer atentamente el folleto informativo y respetar las instrucciones de uso de estos productos. Si no desea la eliminación del vello púbico, lo debe peinar intensamente con un peine especial, para lograr eliminar todos los huevos.

Con la aplicación del tratamiento, es necesaria (con el fin de eliminar el riesgo de reinfección) la desinfección de todos los artículos de ropa, toallas y ropa de cama que se utilizaron durante la infección. Para una esterilización adecuada, es indicado el lavado con agua caliente y el planchado a alta temperatura. Los objetos que no pueden ser limpiados de esta manera, deben ser tratados con sustancias específicas contra las ladillas o deben sellarse herméticamente en bolsas que sólo se abrirán después de dos semanas.

Es obligatorio tratar a todas las parejas sexuales, se recomienda en particular el control para detectar las otras posibles enfermedades de transmisión sexual. Como medio de protección, en este caso, sólo es eficaz la mayor atención a la higiene de las personas con las que entra en contacto (íntimo). Los condones no pueden proteger el vello púbico.