Hay vida después de la separación

Hay vida después de la separación

Si sucede después de un largo y agonizante relación no funcional, inútilmente prolongada, o bien si es el resultado natural de la aventura que su pareja tiene con su dentista (o quién sabe qué otro hombre), la separación es una tarea desagradable y difícil de manejar.

Así como lo transmiten las citaciones de motivación muy populares entre las amas de casa, los que sufren y los desempleados, cualquier final equivale a un nuevo comienzo. Aunque forzosamente optimista, la lógica de la sabiduría popular tiene, hasta cierto punto, razón. Cuando se cierra un capítulo de la vida, se abre automáticamente otro. No son palabras vacías, sino la realidad constatada por muchos otros. Es importante no quedar atrapado entre las páginas, la tristeza, las lamentaciones o las actitudes como: “soy el hombre más triste en la tierra”.

Con tal entusiasmo, no llegará muy lejos (tal vez sólo hasta el bar en el barrio, en el que gastará todo su sueldo en alcohol y perderá su tiempo con filosofías aburridas).

Nadie dice que, una vez que se queda solo, debe organizar una mega-fiesta con el tema “¡Finalmente libre!”, marcando, ruidosamente la reanudación de la vida de soltero en paz con el Universo. Debe tener un período de “luto”, necesario a la reevaluación de sus prioridades y al desprendimiento gradual del evento pasado.

Después de este periodo, la melancolía y la autocompasión no pueden ser más una opción. Las principales áreas que se deben fortificar con el propósito de tener una vida interesante después de la separación son:

 

1.-El sexo. Muchos individuos recién separados de sus novias utilizan el sexo como un arma contra la desorientación, tratando de reafirmar su masculinidad a sus propios ojos.

Además de los minutos de dicha pasados ​​con alguien nuevo, estos hombres esperan obtener una visión diferente sobre el mañana. Por desgracia, lo más a menudo no es esto lo que sucede, ya que, si bien el sexo tiene unas cualidades excepcionales, no tiene el don de restablecer la entera perspectiva existencial.

¿Qué podría hacer, sin embargo, un hombre soltero, que acaba de salir de una relación, en la que incluso la observación de algún escote en la calle se le acusaba durante horas y horas? Justo lo que haría un fumador que se ha dado cuenta que la abstinencia no lo defiende contra el cáncer de pulmón o un carnívoro convencido, una vez finalizado el régimen vegano prescrito por el especialista.

Obviamente, sexo (cigarrillo y filetes para los otros dos).

La elección óptima en el plan íntimo afina las búsquedas a una escort (o incluso dos o tres). ¿Por qué? Con la amargura y la vibración de la palabra “¡Adiós!” que todavía siente en los labios, algunos hombres no están listos para volver a la “caza”. Y tampoco deben involucrarse en algo serio, especialmente cuando pueden encontrar alivio si pagan el precio correcto.

¡Piense un poco! La alternativa del “amor de alquiler” le ahorra el esfuerzo de recuperar de la memoria antiguas réplicas de ligar, de tener conversaciones insípidas, preliminares a de libertinaje incierto y, sobre todo, de evitar la decepción de los potenciales rechazos (la desesperación aleja a las mujeres) o inesperadas decepciones sexuales.

Hay que orientarse, por lo tanto, hacia una mujer capacitada para darle exactamente lo que quiere, pero no hay que hacer el error de considerar a la profesional elegida como la medicina que le va a curar, comenzando a llorar sobre su hombro mientras que ella, naturalmente, espera y está lista para otra cosa...

Una noche en compañía de una “cortesana” sensual, habituada a proporcionar servicios de “consuelo”, no va a llenar su vacío interior, pero va a hacer su vida un poco más hermosa. No eliminará del “sistema” el anhelo que siente por su ex, pero le ayudará a distanciarse un poco del problema. Y, por supuesto, poco a poco, le ayudará a apreciar plenamente su calidad de soltero que puede permitirse en cualquier momento… cualquier cosa.

 

2.-Los amigos. Un buen remedio para adaptarse a su nuevo estatus es pasar el tiempo con sus amigos. El aislamiento, el abandono de su propia apariencia (pensando que “¿por qué tantas duchas y los rituales de afeitarse por la mañana?”), hundirse en pornografía o en partidos de boxeo no le harán nada bien.

Por motivos específicos a la razón femenina (en vano de explicar, por lo tanto), el tiempo asignado a las salidas con los chicos era sacrificado a favor de varias actividades de pareja. Cuando eran “juntos”, su pareja casi lo arrastraba para que le acompañara de compras, para que vea películas románticas y vaya a reuniones familiares, en lugar de permitirle (aunque de vez en cuando) que saliera a tomar una cerveza con sus amigos. Del striptease, emborracharse ruidosamente o faltar de casa sin razones serias (necesariamente de carácter profesional), ni hablar.

Ahora, los límites y las estricciones no tienen ningún poder en lo que le concierne. La libertad es su segundo nombre, porque los tiempos cuando tenía la obligación de explicar todos sus gestos llegó a su fin. En este contexto, pegarse al sofá y al mando a distancia, quejándose sin cesar, mientras que sus amigos se divierten copiosamente en la ciudad, no parece una idea muy inspirada, ¿verdad?

 

3.-Las aficiones. Una de las ventajas de ser soltero es la cantidad de tiempo libre que una persona tiene disponible y, en consecuencia, la posibilidad de preocuparse de cerca por ella misma o por sus pasiones, como: la pesca, la colección de revistas sucias, ir al gimnasio, ver partidos deportivos...

Seguramente, bajo la dominación de la relación oficial, a menudo se vio obligado a renunciar a sus placeres personales en nombre de la idea de “bien común”.

Más recientemente, los impedimentos para hacer qué y cómo le dé la gana se ven suspendidos (al menos temporalmente), de modo que nada puede obstruir su felicidad suprema, traducida en prácticas de todo tipo. A partir de las relacionadas con el “hogar”, como los videojuegos o la masturbación, hasta las “exteriores”, como los encuentros con mujeres desconocidas o los juegos de azar (las dos últimas variantes tienen mucho en común).

En ausencia de unas pasiones anteriores, ideales para reanimar el ambiente, siempre puede dirigir su atención a unas nuevas, que todavía no ha experimentado. Las posibilidades son infinitas y cualquiera de ellas supera la apatía, la contemplación del techo o la revisión de las fotografías desde cuando...

 

4.-El lugar. El cambio del estado sentimental implica también el cambio del paisaje. A pesar de las costumbres creadas previamente, el celibato requería celebraciones e invasiones de nuevos territorios. Frecuentar el mismo pequeño círculo de “lugares” (restaurantes, bares, casas de té etc.) mantiene viva la huella del pasado e impide la posibilidad de avanzar al siguiente nivel.

El “mercado” está repleto de ofertas interesantes con sabor a nuevos comienzos. No tenga miedo de explorar lugares desconocidos, poblados de caras nuevas, oportunidades tentadoras y una pizca de misterio y adrenalina. Lugares que favorecen la recuperación de la vida social, en cuya propiedad se convertirá del “pobre tío con relación fracasada” en el “chico simpático bien vestido” (esto, por supuesto, si hace un esfuerzo para vestirse de manera “adecuada” para tal viaje), donde hay una cierta probabilidad definida o, incluso, oportunidad de comenzar su vida de cero.

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¿Se acuerda del de claustrofóbico sentimiento de cautiverio en una correa? ¿El sueño de pasar un fin de semana entero lejos de la amalgama de los estados contradictorios, de sus demandas abusivas? ¿La crisis de nervios debido a que desvistió con la mirada a la cajera de la tienda? ¿El fracaso de las negociaciones para tener un trío?

Bueno, esos tiempos se han ido. El futuro le pertenece por completo.

PD: Puede guardar la correa si usted tiene un fetiche explícito en este sentido.

fuente:www.eroticnote.com