“Permitido” y “prohibido” en el dialogo con una escort

“Permitido” y “prohibido” en el dialogo con una escort

Lo bueno en la relación con una escort es que el hombre no tiene la obligación de “calentar” verbalmente a su pareja, recitándole sonetos de Shakespeare o alabando de manera plástica su desnudez perfectamente esculpida.

Sin embargo, algunos clientes se sienten cómodos cuando acompañan a su “número” con ciertas réplicas eróticas, destinadas a calentar un poco la atmósfera. Y si el placer será de ambos lados, entonces la libertad lo seguirá de cerca.

La relajación en cuestión debe, sin embargo, limitarse, porque no es realmente recomendado sacar por la boca cualquier fábula sensual fabricado por los hormonas. A veces, estas palabras pueden hacer más daño que bien.

¿Cómo determinar la diferencia entre permitido y prohibido en el acto íntimo con alguien pagado? Algunas ideas de orientación le podrían ser útiles:

 

De esa manera, sí...

1.-“¡Me resulta imposible no tocarte!” Éste es el propósito principal de la reunión. Es decir, tocarla de la manera más audaz posible (obviamente, no sólo para contemplar la respectiva criatura desde distancia o para compartir con ella sus teorías personales sobre la vida). Por lo tanto, la exteriorización de su estado a través de las palabras completa armoniosamente la imagen.

2.-“¡Tienes un sabor extraordinario!” Probablemente ya se enteró de que los hombres aprecian esta calidad. De lo contrario, no habría tenido una agenda llena de citas y emergencias desesperadas como una crisis biliar. Sin embargo, no es nada malo en decirlo en voz alta. Hace bien a la mente.

3.-“¡Eres tan atractiva!” Esta frase no le va a impresionar, porque ya está acostumbrada a que se le admire permanentemente esta “culpa” adquirida genéticamente. La verbalización de lo evidente le confirmará, sin embargo, a usted que ha hecho la mejor elección, animándole a llevar a cabo el episodio erótico con el alma en paz y satisfecho a la vista del cuerpo desnudo.

4.-“¡Me encanta tu boca/ tus melones/ tu posterior!” Esta lista puede extenderse a cualquier área considerada fascinante, pudiendo ser completada (¿cómo otramente?) por las acciones específicas que implican al “personaje” de alquiler. ¡Atención, sin embargo! Recuerde que la “adoración” tiene un cierto periodo de validez, que expira cuando usted sale por la puerta.

5.-“¡Quiero explorar cada centímetro de tu cuerpo!” La respectiva mujer no se bañó, depiló, puso crema y perfumó en vano (lo ideal sería que usted haya hecho lo mismo que la “princesa”, por lo menos en los capítulos esenciales del cuidado corporal). La observación dará rienda suelta a su imaginación, comenzando la hora de amor salvaje sin restricciones y sin arrepentimiento alguno.

 

De esa manera, no...

1.-“¿Qué tal un masaje?” Seguro, la propuesta podría ser bienvenida cuando por masaje se entiende un juego indecente con los dedos (intrusivos), no el amasado clásico de los omóplatos que tienen como objetivo aliviar los dolores severos de espalda específicos de una abuelita.

2.-“!Puedes dormirte, yo me quedo aquí a velarte!” No es una gran tragedia si el episodio sexual termina rápidamente, en menos tiempo de lo previsto y le queda suficiente tiempo para planificar una segunda ronda. En lugar de permitir que se instale el sueño, sería mejor pensar en cualquier otra travesura. De las sexuales. Las propuestas como “ponte a dormir, yo te acariciaré el pelo y te mirare con avidez” o “quiero contemplarte mientras te comes ese trozo grande de pizza” suenan extraños y demasiado... doméstico.

3.-“¿Dónde has estado toda mi vida?” Dicha en el contexto específico del cigarrillo de después, la pregunta tiene un cierto significado. ¡Pero sólo en ese momento! De lo contrario, la atmósfera puede transformarse en una incomodidad abrumadora, molesta y dolorosa.

4.-“¡Despertarme junto a ti es más agradable que poseerte!” (pensamiento válido para los ávidos que quieren ampliar su experiencia de una sola hora a una noche entera). La mujer seguramente prefiere cobrarle el dinero y no tener que escucharle debitando frases sentimentales desagradables, pero si los nervios de acero le ayudan para conseguir algo extra, va a hacerlo. Con la mención que su maleabilidad y sus intereses no van a cancelar su patetismo lamentable (en este caso).

5.-“¡Quiero prepararte algo delicioso para comer!” A una invitación de este tipo, la profesional llamada a casa, con un par de esposas en el bolso, al lado de los condones, y la ropa interior transparente debajo de la falda corta de cuero, no sabrá qué pensar. ¿Cómo reaccionar ante esto? Y ¿qué va a pasar en realidad? ¿El amor viene después o antes de la comida? ¿Usted le dará también un cepillo de dientes para refrescarse el aliento o tiene un fetiche con el aliento oliendo a salmón, patatas cocidas al horno y guisantes? ¿Debería eludir diciendo que sique un régimen alimentario determinado? ¿O...?

Tenga cuidado, las amabilidades son buenas, pero los extremos molestan.

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Incluso si, gracias al comportamiento adecuado, adoptado cerca de la hermosa señorita, no recibe ningún descuento o cualificaciones y apreciación, lo que usted dice afectará a la calidad de todo el encuentro y la respuesta recibida a las posibles demandas futuras.

fuente:www.eroticnote.com