Prejuicios sobre el sexo

Prejuicios sobre el sexo

Alrededor a la idea de sexo se crearon muchas historias, más o menos ciertas, entretenidas por las sospechas de algunos, las experiencias de otros, las ideas preconcebidas de todos.

Es suficiente que alguien viva al menos una sola vez la alegría de la "cópula" con otra persona, para que pueda considerarse casi un experto en problemas eróticos de interés general, como si la sexualidad humana se pueda aprender en una lección práctica de amor temprano.

La complejidad de las relaciones sexuales es a menudo subestimada o reducida a un rango limitado de acciones y significados con la pretensión de validez universal, aunque el campo sea muy amplio y versátil, siempre lleno de sutilezas y sorpresas (al menos para aquellos que quieran experimentar como tal, reconociendo que siempre hay algo nuevo que aprender).

Como por ejemplo:

1.-La masturbación.

La masturbación no es el atributo exclusivo de los adolescentes exaltados o solteros enamorados de películas porno y lubricantes. A pesar de la opinión popular, que los hombres estén casi unidos emocionalmente a este hábito, mientras que las mujeres lo practiquen raramente, inhibidas por las circunstancias adversas y la mala tensión interna, las encuestas muestran que las cosas no son así para nada y las representantes del bello sexo, también lo utilizan de manera considerable para la autosatisfacción (incluso muy a menudo), aunque no todas estén dispuestas a admitir abiertamente sus bravuconadas.

El acto parece estar cometido principalmente en las etapas más tardías de la vida, cuando las oportunidades para tener sexo disminuyen... pero la necesidad no! Por lo tanto, es evidente que las mujeres (no sólo los caballeros) son extremadamente audaces (en privado) cuando se trate de asegurarse ellos mismos auténticos momentos de euforia.


2.-La pornografía.

Aunque muchos expresen su desaprobación con respecto a las producciones pornograficas (las que "consumidas" de manera excesiva tienen, sin duda, sus efectos adversos, como cualquier cosa abusada), el disgusto es a menudo uno de pantomimas o sólo formal, y los beneficios de este tipo de "arte" para adultos son aún más numerosos de lo que quisieran admitir los "puritanos".

Según un estudio llevado a cabo en Montreal, tanto los hombres como las mujeres reaccionan positivamente (física y mentalmente) durante la visualización de películas XXX, sintiendo placer y de ninguna manera indiferencia, disgusto o desaprobación. Así que incluso si no todos admiten sus preferencias en este sentido y algunos culpan las escenas calientes sobre el estado de los "espectadores", al parecer la administración de algunas dosis equilibradas de sexo disimulado, tiene sólo beneficios para la vida amorosa.


3.-Los calcetines.

Cuando se trata de la apariencia adecuada en un contexto sexual, las mujeres se asocian con ropa interior provocativa y de encaje, desnudez absoluta y estimulante para los ojos sensibles del hombre, y a éste, a su vez, se le "espera", con una apariencia similar.

Pero no importa lo divertido que pueda parecer una joven desnuda, pero equipada con calcetines terry o botines de lana gruesa, o un macho dominante en su traje de Adán, vestido con los mismos complementos confortables y calídos, su elección de sacrificarse a favor de la comodidad, parece ser por lo general, una verdadera inspiración.

Como se ha demostrado en un estudio realizado en los Países Bajos, la baja temperatura puede evitar llegar al máximo en una relación sexual y la sensación de frío en los pies dificulta mucho la experiencia del orgasmo codiciado. Esto significa que los calcetines son una alternativa nada trivial, especialmente para los desafortunados con mala circulación periférica.

4.-El beso.

Por lo general, las películas románticas sobreestiman el momento del primer beso entre dos individuos, reproduciéndolo en términos de un ideal difícil de alcanzar en la vida real, donde las torpezas y tartamudeas emocionales abundan (al menos la primera vez). Porque, lo idealizada que sea en las pantallas, en la televisión o en los libros esa unión de labios, que genera las mariposas y las explosiones de fondo, de hecho, el acto de la "unión" puede ser fácilmente extraño, torpe o simplemente... malo. Independientemente de la habilidad de los dos. Sin embargo, las mujeres parecen tener en cuenta el impacto físico y emocional del primer beso, así como de los siguientes, los estudios indican que tienden hacia una apreciación exagerada (y falsa, por supuesto) de los hombres que logran proporcionar una experiencia muy similar a la imaginada (sin defectos evidentes, tropiezos o vacilaciones causadoras de confusión).


5.-El dinero.

La idea general e ingenua sobre el amor y la riqueza, es que, siempre y cuando haya amor, todo lo demás queda en un segundo plano y los enamorados podrán encontrar la felicidad e incluso cuando, por ejemplo, comen macarrones con queso viendo la tele estropeada y duermen abrazados en un colchón en miniatura, en una habitación abandonada, alquilada en el barrio más desolado.

Al mismo tiempo, otro dicho popular algo más realista que el anterior, dice que "el dinero no da la felicidad, pero la mantiene", afirmación perfectamente válida (para la decepción de los inconformistas o hippies de todo el mundo), y el bienestar de la vida de pareja. No, no sólo para los que aman más a sus cuentas bancarias que a sus concubinas, esposas o amantes (respectivamente los concubinos, maridos o amantes), así como la mayoría de los mortales, cuyo funcionamiento se ve profundamente afectado por el contexto.

En este sentido, los estudios de la Universidad de Newcastle en Inglaterra, muestran que las mujeres con parejas ricas, disfrutan del orgasmo con mayor frecuencia que aquellas cuyas mitades se enfrentan a grandes problemas financieros. La correlación es, por supuesto, una indirecta, ya sabiendo que la probabilidad de alcanzar el clímax depende no sólo de las habilidades eróticas masculinas, duración del preludio o condición física, sino también de su bienestar psíquico. Y los problemas financieros, junto con cualquier referencia al hombre como uno incapaz de manejar las dificultades, puede tener un impacto significativo en la forma en la que se resienten la alegría y su profundidad.

6.-El lenguaje.

A pesar de la opinión (bastante común) conforme a la cuál usar un vocabulario obsceno en la intimidad es humillante o degradante y que denota una falta de educación y respeto, la experiencia de muchos demuestra lo contrario. Cuando se conforman al cumplimiento de los límites establecidos por mutuo acuerdo, la coloración verbal puede incitar a los espíritus, de una manera agradable y eficaz al resultado de toda la acción.

La libertad de expresión en la cama puede hacer, por lo tanto, milagros para los que sepan usar palabras y estímulos indecentes a favor de la actividad sexual, sin sentir su imagen “arrugada” por individuos sobrios, morales y devotos.


7.-El matrimonio.

Volúmenes enteros de libros, charlas, hipótesis y análisis han sido y continuarán siendo dedicados al controversado problema universal que afirma que el amor desaparece gradualmente, después del momento crucial del matrimonio (con papeles), y el erotismo se convierte en un milagro raro, practicado sólo en cumpleaños o durante los días festivos oficiales del año.

Los estudios relevan que, sin embargo, las parejas casadas (cuyas “trágic”¨ destino está lamentado a menudo por los solteros y cada vez menos gente lo toma como ejemplo existencial), son sexualmente más activos que los implicados en una relación incierta.

¿Será culpables la costumbre, la accesibilidad o (las inmortales) “necesidades”? No se sabe. Pero está claro que, del punto de vista estadístico, los hombres y las mujeres casadas tiene parte de acción más a menudo que los solteros que “vuelan de flor en flor”.

8.-Los dedos.

Más allá de la categoría clásica de zonas erógenas sobre las que todo el mundo insiste, también hay algunas zonas menos exploradas que pueden inducir, en una medida similar, el bienestar deseado. Entre ellas, se incluyen los descuidados dedos de los pies o la zona que está detrás de las rodillas.

Es evidente que no todo el mundo reacciona de manera idéntica bajo la acción del mismo “tratamiento” sensorial, ya que la disponibilidad de experimentar de primera mano lo que funciona y lo que no, debería ser aceptada incluso por las personas que se limitan a las recetas “clásicas”. Nunca se sabe lo que puede traer el “nuevo”!