Factores que influyen en el sexo

Factores que influyen en el sexo

Como cualquier otra característica del ser humano, el comportamiento sexual se somete también a unos mecanismos involuntarios que pueden ser adaptados a sus intereses personales, siempre que no excedan su propia área de comprensión o lo que define, generalmente y genéricamente, la “normalidad”.

Por ejemplo, si el chocolate estimula, la dependencia de la televisión tiene el efecto contrario, si la meditación ayuda a las señoras obtener orgasmos incendiarios, los comentarios positivos hacen que los hombres den lo mejor de sí en la cama, si los hombres suenan con alcanzar el séptimo cielo con su pareja, las mujeres se imaginan también... satisfechas (ciertamente, de la manera más egoísta posible). Las “normas” de funcionamiento sexual son numerosas, complejas y no se ensenan en la escuela, con la física o la anatomía humana, aunque al descifrarles conduzca a una mejor gestión de las situaciones amorosas que puedan ocurrir en determinado momento.

Visto que la información no debe ser nunca ignorada, desatendida o subestimada, sino comprendida, analizada e utilizada estratégicamente, aquí tiene algunos pequeños “secretos” perteneciendo a ambos sexos:

1.-El estado de meditación y... el orgasmo. Con frecuencia, las señoras y señoritas (insatisfechas), abandonan sus orgasmos a las circunstancias, a la paciencia masculina, a la posición de Marte con respecto al sol, a los carbohidratos consumidos al desayuno y hasta un optimismo infundado, alimentado por el principio según el cual “el pensamiento positivo mueve montañas”. La ciencia bendecida informa que la posibilidad de las señoras de sorprender la intensidad máxima del acto erótico depende de algunas acciones periódicas que estas puedan iniciar, entre las que figura también... la meditación. Convirtiéndose en una práctica general, el estado de introspección y revería (auto inducida) puede realzar significativamente la habilidad de la mujer de excitarse y, por consiguiente, de dejarse llevar al séptimo cielo.

2.-¡No importa el tamaño, sino los incentivos! La idea de que “el tamaño importa” es tan celebre, “exhaustiva” y resonante que los varones llegan a ser estupefactos porque las dimensiones de sus propias “dotaciones” no superen las expectativas femeninas, cuyos objetivos (se supone) idealizaran un “instrumento” más largo, grueso y resistente durante un periodo al menos “repetible” cuando se trate de “sinfonías” eróticas. Parece que el 56% de hombres son obsesionados por la idea de que su masculinidad sea “insuficiente”, hasta desear centímetros más (a lo largo y ancho), que les proporcione el primer plazo en la “impresión artística”. Muchos de ellos transfieren sus frustraciones en la cama, ejecutando de acuerdo con lo que piensen de sí mismos. Por esta razón, los incentivos, las palabras de adulación o la alegría de la mujer que exclama, sin sugerir (sin alguna inflexión irónica) lo contrario, estar extremamente contenta de lo que revelan las ropas de su pareja, todo esto aumenta la confianza en sí de la pareja e, implícitamente, la calidad de la “actuación”.

3.-No es como lo pintan en las películas... ¿Habrá algún hombre para el cual las disfunciones sexuales representen el tema favorito de conversación? La respuesta es, sin duda alguna, NO. Sin embargo, la realidad es algo más oscura que en los escenarios de las películas para adultos, donde el acto sexual dura como un partido de futbol con prorroga, el pene tiene las dimensiones de la Torre Eiffel (o “algo” más pequeño) y los orgasmos se siguen encadenando como los famosos pequeños pasteles que salen sin parar de una fábrica popular de postres (automatizada, sin duda alguna). A diferencia de los personajes porno, la gente común no hace el amor horas enteras, no tiene pecho y falo impresionantes y no vive sin dificultades, a las que solo la buena voluntad, la terapia, el deporte, las medicaciones especiales o el bisturí puedan ofrecer solución. De la categoría “molestias” que necesitan tratamiento médico de especialidad o quizás solo una autoestima consistente también forma parte los problemas eréctiles, el 31% de los hombres reconociendo no lograr la obtención de un “tono” óptimo de su pene, mientras que el 34% confiesan tener dificultad en mantenerlo vigilante... hasta el “fin”.

4.-Perturbadores sexuales. Quien estima que la celulitis, el trabajo excesivo, el nivel bajo de estrógeno o de testosterona son los únicos responsables de la diminución de la libido, podría ser sorprendido al descubrir que el deseo sexual puede ser influido (negativamente) incluso por la presencia de la banal e inofensiva televisión en la alcoba “conyugal”. Con el desarrollo de la dependencia de televisión (cabe incluir aquí el PC, el ordenador portátil o el Smartphone), la disposición para tener sexo disminuye. Las investigaciones científicas sostienen que las parejas que no han provisto su alcoba de estas maravillas de la tecnología moderna reservan un 50% más de su energía y tiempo al implicarse en actividades intimas relevantes, centradas en preludio, punto culminante y finalización apoteótica con un sonido de fondo similar al refrán: “¡Cariño, eres formidable!”

5.-Las mujeres se vuelven más egoístas cuando se trate de placer. Como en cualquier otro aspecto de la vida sexual, con respecto a las fantasías, los hombres parecen ser... la oveja negra (en pareja o fuera de la pareja). Se dice que solo ellos suenan con orgias excéntricas, comportamientos animales, “combinaciones” depravadas y palabras “sucias”, emitidas con perversidad. En cambio, las mujeres parecen (solo es una falsa sensación) limitarse a unos “episodios” consistiendo en posiciones previsibles y prudentes, junto a un solo compañero de juego, su único “pecado” en este sentido siendo sus raros sueños (“normalmente vagos e interrumpidos a escasos minutos de finalizar”), según los cuales serán queridas por el político más controvertido de la actualidad, por un actor muy popular sobreestimado o por el profesor tímido de colegio. Esta percepción superficial (que ha sin embargo penetrado profundamente la rutina colectiva) relativa a la precaución onírica de las jóvenes y a los excesos masculinos que se manifiesten en este mismo sentido componen sin embargo un cliché incompatible con la realidad. Las desinhibiciones toleradas por el subconsciente en el contexto de los sueños se relacionan con las mujeres y los hombres también, ambos géneros siendo familiarizados con la tentación de practicar, a nivel de imaginación, lo que en realidad se contempla como “prohibido”, “humillante” o “inconcebible”. Sin embargo, se puede destacar una diferencia “sutil” entre las fantasías de dos sexos, que demuestra, por una parte, la necesidad de validación de la masculinidad y, por otra parte, un egoísmo sin límites: los estudios afirman que, mientras que los hombres altruistas hacen hincapié en la satisfacción de su compañera, las mujeres son interesadas exclusivamente por... su propia persona.

6.-La mirada que transmite el deseo. El contacto visual intenso y prolongado aumenta la atracción sexual. Que buen consejo para el tímido que suele seducir su pareja, para el hombre que quiere desviar la atención de su novia desde su retraso hacia su reciente erección, o para la mujer que lo ha todo probado para encontrar a su pareja, pero sin resultado. El efecto previsto puede ser alcanzado solamente tras uso de todas las armas de la seducción que uno posea en su arsenal personal de conocimientos y costumbres eróticos y de seducción, visto que la técnica de la “busca” insistente de una mirada “en blanco” (manejada de manera poco profesionista) puede convertirse muy fácil en una consecuencia molesta y abrumadora, a la forma de un diagnóstico clínico con connotaciones psiquiátricas.

7.-Si usted visita Alemania... Cada país está reconocido por sus ventajas y desventajas, algunas reales, otras derivando de una serie de leyendas urbanas “tragadas” sin masticar. Desde estadísticas que informan sobre lo pausados que son sus habitantes, hasta teorías en cuanto a la virilidad, romanticismo o habilidades intimas, las informaciones que se refieren a ciertas características específicamente “nacionales” honran o al revés, “manchan” la imagen de varios pueblos. La etiqueta de “amantes menos hábiles del mundo” corresponde, como consecuencia de numerosos estudios y “mediciones”, a los alemanes. Uno de los motivos posibles que pueda justificar esta insuficiencia será la incompatibilidad sustancial entre el espíritu organizacional llevado a su punto máximo (por el cual los alemanes son tan “responsables”), y el aspecto menos “mecánico” de la vida privada, donde estos no logran renunciar a las costumbres que les han aportado y seguirán aportándoles la prosperidad.

8.-El chocolate afrodisiaco. En el caso de las mujeres, la necesidad o la disposición de mantener relaciones íntimas es, a veces, más acentuada tras un pequeño postre compuesto por buena disposición y chocolate, según señalan las declaraciones de las aficionadas al cacao, azúcar y sexo (la composición del chocolate estimula el hipotálamo y modifica positivamente el nivel de serotonina). Esta relación de dependencia particular podría ser útil a los señores preocupados por suplementar las ocasiones afortunadas en las que reciben gestos de ternura por parte de sus parejas, además de promesas de futuras “relaciones” sexuales (normalmente... inciertas o puramente ilusorias). Y la suplementación de la ocasión impone (¡obviamente!) la suplementación de los lotes de productos deliciosos, con sabor dulce o amargo.