Cosas que no sabían sobre el sexo

Cosas que no sabían sobre el sexo

¿Que más decir con asunto a este tema, dado el montón de información que ya da la vuelta al mundo, a través de Internet? Sin embargo... visto que se trata de un „dominio” extremadamente vasto, si no inagotable, las novedades siguen encadenándose y revelan aspectos o interpretaciones inéditos.

Ahí hay algunos de ellos:

1.-¡Los juguetes sexuales no „muerden”! Aunque son muy populares y se compran muy fácilmente, los accesorios eróticos no parecen interesantes para todo el mundo, o por ideas preconcebidas o por tener miedo de probar algo nuevo. Los estudios señalan un porcentaje bastante inquietante de mujeres que nunca han utilizado en su vida un vibrador, esencial tanto para el alma como para el cuerpo: un 47%.

A las atrevidas que van a probar su suerte en el arte de la utilización de este „utensilio” con inmenso potencial de auto satisfacción le recomienden una „introducción” progresiva a la temática de los „sustitutos” (por grande que fuera su entusiasmo inicial), porque, al menos al principio, la opción a favor de las dimensiones reducidas representa una variante mucho más adecuada. Con paciencia y muchos lubricantes, llegara también la hora de los... „gigantes”.

2.-Los „empollones” son los mejores amantes. Perseguidos durante la época del colegio por los muchachos populares, vírgenes a los 30 años y muy conservadores, los llamados „empollones” (individuos extraños, absortos en sus dominios de actividad y desprovistos de la más mínima sombra de habilidades sociales), parecen sorprender de manera incendiaria a las señoritas con que llegan a compartir su intimidad. Su arma secreta consta de su disponibilidad de situar el placer de su pareja más allá de su propia satisfacción sexual (como agradecimiento por „haber sido invitados”), manifestando una atención especial e indisimulado interés relativos a todas las exigencias del sexo débil (por lo menos así aseguran las investigaciones, que señalan que este tipo de individuos complacen a sus parejas en la cama en un 82%, hasta el final y en los mas mínimos detalles.

3.-El beso y la depresión. En la época actual, donde todo es rapidez, la gente no tiene el tiempo de hacer el amor, y aún menos de darse besos fuera de las ocasionales caricias durante el acto erótico.

Los científicos señalan sin embargo que los que dan abrazos, acarician o besan su pareja fuera del programa oficial de sexo, son 8 veces más predispuestos a la depresión que los que limitan sus exteriorizaciones afectivas al momento efectivo del preludio.

Cualquier ocasión puede ser por tanto transformada en demostración de romanismo y besos robados: la tarde frente al televisor, durante una visita en el parque, antes o después de la cena... Sino, parece que la „frialdad” puede traer consigo estados monótonos de disposición y tendencias depresivas.

4.-La religión y la pornografía. A excepción de los guiones clásicos con monjas apetitosas y devotos lúbricos, los dos ámbitos de „actividad” no parecen tener nada de común. La verdad es que la pornografía en Internet parece ser, según la estadística, más buscada en aquellos países firmemente comprometidos con los principios religiosos conservadores, cualquiera que sea su orientación (cosa que confirma una vez más el incontrolable poder de atracción del „fruto prohibido”).

5.-La circuncisión y la vulnerabilidad. Según las estadísticas, un 30% de los hombres del planeta son circuncidados, los demás, no. Por lo que se refiere al porcentaje de 70%, el hecho de que el pene es cubierto por el prepucio hace que su „punta” sea más sensible al tacto cuando se queda sin su „cascara” protectora. Este se puede convertir en una ventaja (gracias a su capacidad de „recibir” al superlativo los estímulos), o en una desventaja (vulnerabilidad incrementada).

Lo importante es que las mujeres tomen nota de que se trata una zona delicada, que no tiene que ser mordida agresivamente (mejor no morderla), rascada, pinchada o manipulada con negligencia, como si fuera un trozo banal de silicona (interdicciones válidas para ambos tipos de „presentación” de los órganos sexuales masculinos).

6.-El promedio de parejas sexuales. Las investigaciones sugieren que los hombres son más privilegiados respecto al número de las parejas sexuales detenidas, el promedio masculino siendo de siete, mientras el femenino de cuatro.

Al mismo tiempo, los cientificos dudan de la exactitud absoluta de los datos estadísticos que ya existen, porque los varones tienen tendencia a sobreestimar el número, asumiéndose el papel de Casanova que (así piensen ellos) es conforme a la idea general de hombre, mientras que sus oponentes prefieren subestimarlo, por mantenerse en la norma de la consistencia amorosa que la tradición se les atribuye.

La consecuencia es, en este caso, la creación de un dilema similar al del „huevo o gallina”, centrado en casi retórica y eterna pregunta:

„¿Finalmente, son las expectativas de la sociedad las que determinan el comportamiento sexual (natural) de los individuos o viceversa?”

7.-El alargamiento natural del pene. Las investigaciones científicas señalan que solo hay un contexto afortunado donde el pene se puede agrandar sin píldoras, tratamientos naturistas, intervenciones quirúrgicas u ofrendas aportadas para alguna divinidad extraña.

Desafortunadamente, eso se solo aplica a una categoría de varones, es decir a las personas supra-ponderales, que, por cada 10 kilogramos (22.04 libras) que pierdan, „ganan” unos 2,5 cm (0.98 in) de largo, además de una dosis suplementaria de autoestima.

8.-La agresividad durante la actividad sexual. Hay parejas que prefieren el sexo duro, sin censura y recurren a ciertas prácticas poco convencionales para animar la atmosfera en el dormitorio. En cambio hay otras parejas que se temen al dolor, arañazos o moretones y por eso procuran no abandonarse a esta zona „peligrosa”, con toques BDSM. En realidad no hay por qué inquietarse, dado que la ciencia garantiza que aquella hormona muy popular llamada „oxitocina”, liberada durante el sexo, reduce el dolor y también los efectos de la „violencia”... a la mitad.

La moderación deber ser utilizada incluso en estas condiciones favorables, y los golpes, los pellizcos, las mordeduras o la „tortura” deben ser aplicados manteniéndose el equilibrio propio de una conducta responsable.

9.-Viagra para las mujeres. La ciencia afirma que el famoso medicamento Viagra tiene efecto no solo en los hombres, preparándolos para un maratón sexual único, sino también en las mujeres que sufren de distintas disfunciones sexuales (de la libido, de la excitación o del orgasmo). En las investigaciones científicas que vienen desenrolladas se ha observado una mejora de la calidad de la vida íntima correspondiente a un porcentaje de 72% de las personas que han recibido el tratamiento adecuado a sus problemas, evidentemente, bajo supervivencia medical competente.

10.-El momento oportuno para tener sexo. Es cierto que las mujeres aprovechan, durante un mes, de periodos felices donde su libido se activa de manera natural, sin necesitar demostraciones previas de amor y „heroísmo” (por parte del hombre).

Sin embargo, habitualmente, el estado de excitación (femenina) se instala con el inicio del acto sexual y no antes. En otras palabras, „el apetito viene comiendo”. Así que esperar el florecimiento de los sentidos antes de „atacar” representa una gran pérdida de tiempo y ocasiones, que pueden surgir prácticamente cuandoquiera, dondequiera y comoquiera, en la medida que existe el deseo de transformar la pareja „fría” y ocupada con el episodio número 4.588 de su telenovela favorita en una pareja „caliente e interesada en lo que hay en los pantalones”.

11.-Trucos para durar más en la cama. Según su duración, un acto sexual puede aportar sonrisas en la cara, visitas medicales o argumentos para un divorcio. Porque la verdad es que todo depende de su duración. Los estudios afirman que el intervalo mediano específico para un episodio erótico europeo es de 16 minutos, mientras que los americanos se resumen a 7 minutos (es cierto que en el continente del tío Sam el tiempo es dinero).

Por consiguiente, parece que no todo el mundo es igualmente afortunado. Sin embargo, hay incluso un aspecto positivo incontestable y por cada situacion se pueden encontrar soluciones, así que en este caso, la prestación puede ser prolongada a través de un truco simple y eficaz, es decir, cuando las cosas se acercan al „final” (hay bastante „signos” evidentes en este sentido), se coloca la base del pene con el dedo índice y el pulgar (unidos para formar un así llamado „anillo”) y se aprieta algo intensamente, por un par de segundos salvadores. ¿El efecto? Una „reprise” mas.

¡Vale la pena probarlo!