Cosas que las mujeres no saben del sexo...

Cosas que las mujeres no saben del sexo...

Aunque parezca difícil creerlo, incluso en esta época liberal (donde el sexo dejo de representar una especie de misterio carnal, que se practica solo en el dormitorio, con las persianas bajadas y de que se habla con vergüenza y en voz baja) siguen hallándose dudas masivas relativas a este tema, como por ejemplo informaciones erróneas, extraídas de manera confusa de unas fuentes dudosas, producciones pornográficas o el medio online (abundante en „expertos” con súper experiencia, ya que vemos que solo es virtual, como sus relaciones o hasta su propia existencia).

Detrás de los evidentes efectos de la falta de conocimientos, en realidad pueden aparecer confusiones, complejos y frustraciones, manteniéndose una situación indeseable. Las preguntas son cruciales, las respuestas también. Y la verdad es que hay muchísimas preguntas sobre el tema de la sexualidad humana, ciertas más persistentes, elementales e intrigantes que otras. Una de estas clasificaciones, basada en las curiosidades expresadas en medio online por aproximadamente 10.000 usuarias (realizado en Gran Bretaña), señala como dilemas más comunes de la mujer contemporánea, los temas que siguen:

 

1.-El orgasmo clitoridiano y el orgasmo vaginal. Hay muchos tipos de orgasmos sospechados de hacer feliz a una mujer excitada suficientemente y de manera correcta. Sin embargo, es importante hacerse la distinción principal entre el orgasmo clitoridiano y el orgasmo vaginal. Aunque no haya un modelo valido que reúna todas las señoras y señoritas sexualmente activas, y hacer el amor no es exactamente una ciencia matemática, se dice que es mas fácil obtener el orgasmo clitoridiano que el orgasmo vaginal.

Esta maravilla se debe al pequeño órgano situado en el nivel superior de la vulva (entre los labios), que procura el placer y está dotado de una concentración de aproximadamente 8.ooo terminaciones nerviosas (prácticamente el doble que la cantidad registrada por el omnipotente pene).

Aunque la sensibilidad profunda de esta zona ayuda mucho, no es suficiente. El „problema” no se arregla con una caricia y tampoco tras apretar el clítoris un par de veces. También es importante la manera en la que se produce la estimulación (se recomienda que se insista en el punto central, pero también en las zonas adyacentes), el tiempo dedicado a las maniobras requeridas (al insistir demasiado en el punto sensible aparece el riesgo que la éxtasis se convierta en dolor), la inventividad (podrán utilizarse juguetes para adultos o, una vez creada una atmosfera ardiente, aquellas posiciones sexuales que favorecen su estimulación manual).

Lamentablemente para las mujeres, el orgasmo vaginal se alcanza con más dificultad, siendo influenciado no solo por la virilidad de la pareja sino también por la duración de la „preparación” previa, la posición adoptada, su propio estado psíquico (aspecto muy importante, independientemente de la situación) y... el grado de „incitación” del clítoris. Sin embargo, las mujeres que han experimentado este „milagro” declaran que la sensación sentida en aquellos momentos es más fuerte, más sobrecogedora y se reproduce de modo profundo dentro del cuerpo (a diferencia del caso del orgasmo clitoridiano).

¡Pues, vale la pena probarlo!

 

2.-La eyaculación femenina. Aunque no todo el mundo tenga la oportunidad de sentir su „presencia”, este sentimiento no es ni inexistente, ni extraño, ni convertido en una utopía del sexo ideal. La eyaculación femenina, ya que eso es su nombre, se refiere a la eliminación del uréter de un líquido transparente, antes o después del orgasmo (cuya composición, según los ensayos clínicos, no tienen ningunas características parecidas a la orina).

A veces, el momento de la eyaculación es directamente asociado con el misterioso y famoso punto G. Otras veces, la posibilidad de tener este tipo de reacción es el resultado de un intenso „preludio” previo (interno y externo), pero también de un excelente tono de los músculos de la pelvis.

Cuando eso ocurra, es cierto que el fluido varia de una mujer a otra, tanto en cantidad como en cualidad. Sin embargo, si no ocurre (puede ser), nadie debe desesperar y tampoco fijarse como objetivo de llegar a cualquier precio a este punto „extremo” de las sensaciones íntimas.

A pesar de los mitos que sobreestiman el fenomenal por considerarlo algún tipo de „nirvana” erótica, la realidad es que el orgasmo y el placer pueden producirse también en ausencia de la eyaculación, en la medida en que la protagonista les experimente como tal.

 

3.-¿Que pasa con el punto G? En los últimos anos se han manifestado innumerables hipótesis relativas al llamado „punto G” (en concreto a partir de 1950, cuando el medico ginecólogo Ernst Gräfenberg ha diagnosticado una zona específica, muy receptiva a los estímulos).

Teniendo en cuenta las curiosidades suscitadas, puede decirse que todo parece gravitar, desde el punto de vista sexual, alrededor de este „paraíso” sensorial, cuya localización exacta incita a las disputas y crea corrientes de opinión opuestas. La teoría clásica nos informa, sin embargo, que este lugar explosivo se halla en alguna parte en la zona frontal del interior de la vagina, y los expertos incluso recomiendan a las señoras dispuestas a auto examinarse un método exploratorio útil en este asunto. Esto implica introducir dos dedos en la vagina bien lubricada, palpar la zona correspondiente detrás del ombligo, testar su sensibilidad y aplicar una presión rítmica donde las reacciones resultan más fuertes. Para aumentar la adrenalina, este procedimiento puede ser realizado por la pareja que indudablemente desea descifrar el enigma de este órgano femenino.

La identificación del punto G es acompañada por una respuesta intensa, fulminante y amplia del organismo a la estimulación continua, una respuesta muy diferente de las otras. A veces, la „activación” del dicho perímetro sucede por accidente, sin poder catalogarla y sin dar lugar a una actitud de alivio, como, por ejemplo „ ¡Por fin, logre descubrir mi mayor secreto!”

 

4.-Condones, sexo oral y muchas otras cosas. Excepto los tipos de orgasmos, la eyaculación femenina o el descubrimiento del punto G, al frente del casamiento de las curiosidades femeninas se sitúan también los aspectos relacionados con el mantenimiento de la erección durante la colocación del condón (sobre el órgano donde se quiera utilizar), el sexo oral y el sexo anal.

Una solución para guardar intacta la erección incluso en la mini-pausa „utilitaria”, correspondiente al adorno del pene con el „sombrerito” necesario y para que el ritmo no sea interrumpido y que la atención no erre en otros lugares seria que la mujer coloque estratégicamente el preservativo sobre el órgano erecto, no solo con sus manos sino también con su boca. Además, la protección debe siempre ser fácil de alcanzar y no en el bolsillo de los jeans que yacen alguna parte en un montón caótico de trajes, perdidos en la mesita o en los cestos para ropas sucias. Así, la intensidad del comienzo se va a disipar completamente. Él se va poner a hurgar en todos los cuartos para descubrir los pequeños „globos” mientras ella, muy aburrida, consultara su correo electrónico así que su cuenta de Facebook.

En lo que se refiere al cunnilingus, hay muchas mujeres que no saben cómo persuadir a su pareja para que les satisfecha de esta manera, y eso porque, a pesar del estereotipe que señala que están dispuestos a hacer cualquier cosa, de cualquier forma y adondequiera, hay también hombres „tímidos” u „orgullosos” cuando se trata de este aspecto.

Lo ideal sería que las mujeres que desean experimentar las muy agradables sensaciones inducidas por esta técnica erótica, ofrecieran a su turno a sus parejas no solo explicaciones, insistencias y alegatos en pro, sino también demostraciones „en vivo” relativas a lo que significa de veras el deleite de que se está debatiendo, o sea, el dar viene primero y el recibir después. Nada puede mejor persuadir a los señores que una prueba clara de altruismo sincero, que surja directamente del... corazón (¿o quizás de la cavidad bucal?)

También deben considerarse de forma particular tanto la higiene personal (si no, es cierto que la sesión no se volverá a repetir nunca más), como la estimulación continua del pene en aquellos momentos en que la vagina recibe toda la atención.

Con cuidado, paciencia, higiene y lubricantes de calidad también se puede abordar la posible opción por el sexo anal, que por algunos es un encanto y por otros una tragedia. Mientras los hombres habitualmente se declaran adeptos de esta alternativa, las mujeres tienen frecuentemente mayores dudas (ciertas a priori, ciertas a posteriori).

Pues la experiencia no garantiza el éxtasis. Y como sabemos que sobre gustos no hay nada escrito, todo se reduce a límites y preferencias personales.