Somnofilia

Somnofilia

¿A quién no le gusta admirar a su pareja al dormir, proporcionarle una suave caricia en la mejilla o acurrucarse junto a ella/ él para sentir su respiración y su calor? A algunos les gusta tanto sorprender a su pareja durante el sueño, que el momento en sí aumenta su ritmo cardíaco, estimulándolos sexualmente y preparándolos para más...

La reacción de los atraídos a este fetiche en relación con la persona inmersa en el mundo de los sueños va desde el simple gesto de "espionaje" hasta el gesto de la autosatisfacción, el deseo de frotar sus genitales del cuerpo dormido o la tendencia a "invadirlo" con movimientos suaves, a fin de iniciar el acto sexual.

Parece que la vulnerabilidad y la disponibilidad asociada con la pérdida del conocimiento son los factores que llevan a algunos a querer aprovecharse, de una manera pacífica y amorosa, de la otra persona. De todos modos, la presencia de una persona en la misma camada, ya es una señal indirecta de aceptación, por lo que, de principio, las cosas no pueden desarrollarse de manera "forzada" en esa dirección (como podría interpretarse a primera vista).

Según los psicólogos, la participación del poder es la que mantiene subconscientemente el funcionamiento de este fetiche sincero, de hecho bastante común, y que, sin duda, tiene sus ventajas: en las parejas que lo exploran la fatiga ya no puede ser considerada como un pretexto para la abstinencia (aunque sea temporalmente), sino, todo lo contrario, es la parte más emocionante del preludio onírico y "silencioso".