Fetiche de la sangre/ Hematolagnia

Fetiche de la sangre/ Hematolagnia

Aunque la existencia de los vampiros no es más que un mito muy bien manejado por la literatura y las producciones cinematográficas comerciales, hay situaciones en las que la gente parece tener el aspecto, de alguna manera, de las criaturas dependientes del consumo del líquido rojo.

Se trata, más específicamente, de la categoría de los fetichistas que sienten excitación sólo cuando ven la sangre. Pero no en cualquier contexto. Si fuera así, seguirían inmediatamente el impulso de pasar por la sala de urgencias del hospital más cercano, con el fin de obtener la dosis necesaria de "excitación". Las circunstancias en las que los sentidos de estas personas se animan en relación con la sustancia vital son, evidentemente, de naturaleza "eufórica", convencionalmente sexual, a las que, sin embargo, se le añade este pequeño detalle... fluido.

Las prácticas en las que participen implican mordeduras, rasguños, cortes superficiales, provocando, en consecuencia, la presencia o incluso el consumo de la "comida hematológica", señalando que las cosas se limitan estrictamente a un objetivo excitador (más por la "imagen") y, en ningún caso, tiene conexión alguna con calmar la sed real o con dañar a la integridad corporal de su pareja.

Independientemente de lo poco atractivo que pueda parecer el hábito, parece que el reflejo general por el que se considera el fetiche hoy en día se ha convertido en más relajado y menos acusatorio, con la popularización de la conocida serie Twilight.