Claustrofilia

Claustrofilia

La claustrofilia es lo contrario de la claustrofobia.

Los claustrofóbicos son aquellas personas que no pueden soportar los perímetros estrechos, cerrados y sofocantes, que les inducen la sensación persistente e insoportable de falta de espacio...

En cambio, los clausrofilos (es decir, los que aman el fetiche de la claustrofilia) no pueden sentirse bien de otro modo que en esos perímetros, donde la libertad de movimiento les es limitada y (si posible) minimizada.

Con el fin de cumplir con su preferencia, por lo general utilizan cajas, jaulas, bolsas o incluso algunos "dispositivos" especialmente diseñados y fabricados para sus necesidades, como, por ejemplo, el llamado "vacuum bed" o "vacbed" (una especie de plataforma suave utilizada como "cama", cubierta con una capa de látex, debajo de la cual se pueden colar una o más personas, que respirarán a través de un tubo o pequeño agujero, después de que, previamente, todo el aire existente en el interior ha sido extraído con una bomba de vacío, relacionada con el "sistema").

Al igual que en el caso de muchos otros placeres extremos, aquí también pueden surgir diversos riesgos relacionados con la ausencia de oxígeno o las posturas forzadas abordadas. Introducido en la pareja, sin embargo, el método puede, a menudo, resultar beneficioso, facilitando la aproximación e influyendo en la comunión cualitativa de ésta (dada la reconversión radical de la idea de "espacio personal").

No obstante, nada debe hacerse sin el sentido de la moderación y el debido cuidado.